lunes, 20 de julio de 2009

Belleza americana

Todo el que vio Lost alguna vez pensó que en la vida real, lejos de los personajes, Kate se hubiese quedado siempre con Jack o con Sawyer. Sin embargo, la morocha de rulos, labios carnosos, nariz respingada, ojos miel y un cuerpo casi esculpido, se quedó con Charlie. Sí, el rubiecito petiso ex hobbit.

Hay un creencia (por lo menos en nuestra sociedad, que no veo en las otras) de que hay distintos estratos a los que pertenecemos según un código de belleza que seguramente se ajusta a un tiempo y a un lugar, país, o cultura determinadas. Si uno pertenece al segmento A, no puede aspirar a estar con alguien del segmento B o C, o cualquier otro. Si esto sucede, se convierte en una anomalía. Y dentro de la pareja despareja, uno queda como un ganador admirable, o como alguien incomprensible.

La diosa camina con aires de grandeza, con el pelo al viento, la mirada alta, los pasos largos sin mirar a su alrededor porque es a ella a quien miran. Hasta que se encuentra con alguien que tiene la mirada a la misma altura. Un hombre perfecto, hermoso, que sabe que también es observado, y sólo elige a quien mirar.

Uno sabe cuando alguien está fuera de su alcance, si tiene un poco de sentido común y de autocrítica. Por algo Brad Pitt estuvo con Jennifer Aniston y Angelina Jolie, o Demi Moore estuvo con Bruce Willys y con Ashton Kutcher, y viceversa.

En esta cuestión de reciprocidades no cuentan la inteligencia, la simpatía, la ingeniosidad, la ocurrencia. Aquí sólo cuentan las escalas de belleza. Y así en un boliche, en el gimnasio, en el trabajo, en un bar, en una fiesta, cuando a una le gusta alguien absolutamente espléndido, lo primero que piensa es: “ese no me va a dar bola”.
Y también pasa al revés. Sin querer ser despectivos ni menospreciar a nadie, a veces se nos acerca alguien que se anima a romper las estructuras, que desafìa los lìmites establecidos, que intenta pasar a otra escala aunque no le corresponda, pero que realmente, no tiene la cintita del mismo color que le permite el ingreso a donde estamos. Que puede hacer todos los vanos esfuerzos, pero simplemente, como dirían los ingleses: “it`s out of your league”.

Luego, con el tiempo y el conocimiento mutuo, pueden entrar en juego las otras cualidades que pueden hacer que uno llegue a estar con alguien que jamás lo hubiese imaginado. Porque tiene onda, porque tienen gustos similares, porque se sienten cómodos, porque saben apreciar lo que está más allá de los ojos. Pero aún así, para quienes no los conocen, para quienes no ven que los une, cuando los miran por la calle piensan: “que hace este tipo con esa mujer”, o “es demasiado lindo para ella”, o comentarios similares.

El prejuicio está instaurado.

Y cuando uno lo aceptó, y está acostumbrada, y más o menos puede ubicarse en el estrato que le corresponde (a veces a desgano, por supuesto queriendo estar en otro), asumiendo sus virtudes y defectos, aparece el gordito boludo con una diosa descomunal, o la minita fea, mal vestida con el pibe que todos quisiéramos tener, y se nos van todas las teorías y las reglas a la mierda.

12 comentarios:

Clementine dijo...

jaja , genial la foto !
respecto al texto , si , seguro que , alguna vez , habremos dicho : "qué hace tal con tal?" , pero creo que es una completa estupidez , porque al momento de elegir , al menos yo , en lo que menos me fijo es en el exterior , o sea , tampoco un adefesio , tengo mis límites ; pero aunque suene trillada/chamuyera/whatever , prefiero un feo interesante y que digan lo que quieran cuando me vean de la mano de él .


beso !

Diego dijo...

Igual que la comida, el amor entra primero por los ojos. O, en todo caso, el instinto de aparearse y propagar la especie entra primero por los ojos; el amor viene mucho después, si es que viene ;)

Las razones por las cuáles buscamos la belleza en la pareja son antropológicas. Las razones por las que creemos que no podemos aspirar a un cierto nivel de belleza son culturales.

Nah, basta, demasiado serio para esta hora de la mañana, che...

Christian von Rölla dijo...

En algún momento te pusiste a pensar que hay gente que no vio la temporada 4 y 5 de lost.. y me tiraste una bomba con lo de Chalie????????
=(

Soledad dijo...

Chris: dice claramente "en la vida real" (pero no me se los nombres de los actores!!).

Agua dijo...

ajjajaja me ha gustado mucho tu reflexion! pq es totalmente cierta! jajaja besos!

EuGeña dijo...

me gustó la vuelta de tuerca del final del texto! ajajaja

Scarcito dijo...

Para traducir: Evangeline Lilly (Kate) sale, en la vida real, con Dominic Monaghan. No sale ni con Matthew Fox (Jack) ni con Josh Holloway (Sawyer). Ahí va.

Soledad dijo...

Scarcito, ayyy que bueno que te tengo amigo!!! :)

nadasepierde dijo...

Es totalmente cierto que nos manejamos por prejuicios, sobretodo los físicos. Raro, pero esto no pasa en otros paises, donde ves un tipo "tipo modelo" con una gorda impresionante, o viceversa.
Acá hay un culto desmedido a lo estético.

saludos

Soledad dijo...

Clementine: con lo de "adefesio" no terminaste dandonos la razón? jajaja

Diego: igual estaba bueno el análisis y lo leíamos a la tarde..;)

Agua: :) parece que sí, no?

EuGeña: pero a quién no le pasó!!

Y sí, es verdad que es acá. Pero creo que al final, casi todos lo aceptamos, o lo practicamos.

EuGeña dijo...

es "una verdad",
una de tantas,
según quien lo mire...
y depende de los valores de cada pareja que se encuentra...
y del momento en que esas personas se cruzan,
además de cultural es socioeconómico,
chán... lo van a leer muy temprano?
fijate, qué somos?
tiburones no...
dime si eres ABC, AB, ABC1...
y te diré más o menos quien eres... jejeje
saludos

Yogo dijo...

crudamente excelente